Estado de México y AMLO
Como casi todos los días, especialmente cuando necesita que algún periódico de cuenta de sus actividades, Andrés Manuel López Obrador lanza, como el día de ayer, sus anatemas en contra de la dirección del PRD.
Sus expresiones son, literalmente, anatemas. En estas se ha apoyado para ser consecuente con un comportamiento de perseguir, zaherir, insultar, maldecir y tratar de excluir a todos aquellos que no “profesan su religión o su pensamiento”. Su anatema favorito es de de “traición” y lo utiliza para denostar a quienes, por alguna circunstancia o simplemente por pensar de manera diferente, no coinciden con el.
Desde luego que hay asuntos que son de mayor relevancia para López Obrador y son en estos en donde se encuentra mas dispuesto a denostar e insultar. Pero nadie debiera engañarse; AMLO agrede por que es su forma mas eficaz para eludir su propia responsabilidad o para ocultar sus verdaderos propósitos.
Uno de estos asuntos es la elección de Gobernador en el Estado de México. En los hechos y mas allá de los discursos, AMLO esta en una campaña de apoyo a Enrique Peña Nieto. Su negativa a que se establezca una coalición electoral opositora a Peña Nieto y al PRI, es un comportamiento que en la realidad significa una gran ayuda al Gobernador de esa entidad para que este cumpla sus planes de ser candidato y eventualmente ser el próximo presidente de la República. Si Peña Nieto gana las elecciones de julio de este año, entonces se enfila para ser candidato del PRI. Por el contrario si pierde Peña Nieto y quien triunfara fuese una coalición democrática y de alternancia, opositora al priismo, entonces estaría en enorme riesgo su posibilidad de ser candidato y desde luego mas aun el-riesgo- de ser presidente.
La lógica es elemental; Peña Nieto es el precandidato de la parte más poderosa y retardataria de la oligarquía económica del país. Para evitar que esta oligarquía gobierne el País a través del ahora gobernador mexiquense, es necesario derrotarlo en julio de 2011 y en julio del 2012.
AMLO no es inexperto y menos es un político ingenuo, y desde luego que entiende de esta lógica elemental y comprende lo que significa oponerse a la conformación de la coalición opositora para la alternancia: Oponerse a la coalición democrática opositora es apoyar a Peña Nieto y con ello contribuir a la regresión del viejo régimen priista.
Como se observa, hay una gran diferencia política respecto a las alianzas y especialmente respecto a estas en el Estado de México. Primero por que no dirimir esta diferencia a través de un método democrático, es decir a través de una consulta a la ciudadanía.
AMLO es un fanático de las consultas, pero parece que solo de aquellas que sabe que puede ganar. Amlo no esta dispuesto a una consulta en donde el resultado es impredecible, es decir en donde el resultado se somete al juicio de la colectivi9dad.
Ikram Antaki en el “Espíritu de Córdova” decía “Y el acuerdo no era una derrota, ni el desacuerdo una ofensa; pero al arreglar cuentas, poco queda por deber”
Jesús Ortega Martínez